

El quiste residual es una lesión odontogénica inflamatoria que aparece como consecuencia de un tejido periapical remanente tras una extracción dental en la que no se realizó un curetaje minucioso. Se considera un hallazgo frecuente en la práctica odontológica y su diagnóstico oportuno resulta clave para evitar complicaciones.
Generalmente, el quiste residual afecta con mayor frecuencia a los varones y se presenta en la maxila. Puede originarse de dos maneras:
Como un quiste preexistente que ya estaba presente antes de la extracción.
Como una lesión que se desarrolla posteriormente a partir del tejido inflamatorio que quedó en la zona.
El diagnóstico de este tipo de quiste se fundamenta en la combinación de examen clínico, estudios radiográficos e histopatológicos. Radiográficamente, suele observarse como una imagen radiolúcida bien delimitada en la zona edéntula correspondiente al diente extraído. Gracias a la tomografía volumétrica Cone Beam (CBCT) es posible evaluar con mayor precisión la extensión de la lesión, su relación con estructuras anatómicas cercanas y planificar un abordaje quirúrgico más seguro.
El manejo adecuado del quiste residual no solo busca la resolución de la lesión, sino también prevenir recidivas y preservar la salud ósea y periodontal del paciente.
La radiología oral desempeña un papel fundamental en este proceso, ya que permite identificar la lesión en sus diferentes fases y orientar al odontólogo en la mejor estrategia terapéutica.
