


La displasia cemento-ósea es la condición fibro-ósea común que afecta a los maxilares. Se caracteriza por el reemplazo del hueso normal por tejido fibroso que, con el tiempo, se calcifica formando tejido similar al hueso y al cemento radicular.
Existe una fuerte predilección por el sexo femenino y se presenta comúnmente en adultos de mediana edad, entre la tercera y quinta década de la vida (30 a 50 años).
Se presenta de formas o tipos: Periapical (Dientes anteriores), Focal (Dientes posteriores), Florida (En ambos maxilares tanto en dientes posteriores como anteriores).
Se origina a partir de las células del ligamento periodontal. Con un estímulo idiopático, estas células inducen la reabsorción del hueso alveolar normal y lo reemplazan por una matriz de tejido conectivo fibroso, dentro del cual se depositan gradualmente masas de cemento y hueso anormal.
Fase Temprana (Osteolítica o Fibrosa)
- Se observa una zona hipodensa (radiolúcida) bien definida localizada en el ápice de una o varias raíces
dentales. - Corresponde a la fase donde el hueso ha sido reemplazado casi en su totalidad por tejido conectivo fibroso
sin calcificar. - Puede confundirse fácilmente con una patología endodóntica (lesión periapical inflamatoria), pero el diente vital confirma el diagnostico.
Fase Intermedia (Mixta)
- Se aprecia una combinación de zonas hipodensas con focos hiperdensos (radiopacos) en su interior.
- Las calcificaciones (cemento y hueso inmaduro) comienzan a formarse dentro del tejido fibroso, creando un aspecto de «nubes» o moteado.
Fase Tardía (Madura o Calcificada)
- Se observa una masa densamente hiperdensa (radiopaca), sólida y amorfa.
- Esta masa hiperdensa está rodeada por un halo periférico hipodenso (radiolúcido) muy fino y bien definido. Este halo representa el tejido fibroso residual que separa la lesión del hueso sano circundante y del
ligamento periodontal.
