


Estudio histopatológico
Hallazgos:
Ganglios linfáticos supraespinales nivel 2, linfadenectomía: Carcinoma metastásico en 5 de 5 ganglios identificados (5/5)
Ganglios supraespinales niveles 4 y 5, linfadenectomía: Carcinoma metastásico en 6 de 6 ganglios linfáticos identificados (6/6)
Diagnóstico final:
Ganglios linfáticos cervicales, linfadenectomía:
Carcinoma metastásico. Se favorece carcinoma adenoideo quístico, sólido.
Los tumores malignos que comprometen la mandíbula y el maxilar representan un reto diagnóstico importante en odontología y radiología oral. Su origen puede ser diverso y, en muchos casos, su comportamiento imagenológico puede confundirse con patologías infecciosas o inflamatorias.
Estas neoplasias se agrupan en tres categorías principales:
Lesiones secundarias, que invaden el hueso a partir de tumores en cavidad oral o senos paranasales.
Lesiones primarias, que se desarrollan directamente en la mandíbula o el maxilar.
Lesiones metastásicas, que provienen de órganos distantes y alcanzan la región maxilofacial.
En los estudios radiográficos, este tipo de tumores suelen evidenciarse como múltiples focos líticos sin límite definido, acompañados de destrucción ósea permeativa con aspecto “apolillado” y ausencia de bordes corticalizados. Es común observar erosión de la cresta alveolar y del espacio periodontal, lo que puede simular enfermedad periodontal con movilidad dentaria o apariencia de dientes flotantes. Aunque la reabsorción radicular es poco frecuente en procesos malignos, algunos tumores pueden ocasionar reabsorciones irregulares en la zona afectada. En fases avanzadas, las fracturas patológicas son una complicación frecuente.
Es fundamental tener en cuenta que ciertas lesiones, como las periapicales, la osteomielitis, la enfermedad periodontal o la osteonecrosis, pueden presentar un aspecto radiográfico similar. Por esta razón, el diagnóstico debe apoyarse en pruebas de vitalidad pulpar, revisión de antecedentes médicos y farmacológicos, así como en el estudio histopatológico, considerado el estándar de oro para confirmar la naturaleza de la lesión.
El diagnóstico temprano y preciso de las neoplasias malignas en mandíbula y maxilar es crucial para establecer un plan de tratamiento oportuno y efectivo. La integración de la imagenología avanzada con la historia clínica y el análisis histopatológico permite al odontólogo especialista ofrecer un abordaje integral y seguro para el paciente.
